EL FUEGO DE LOS ORÍGENES

UN CONTINENTE INFELIZ
17 Abril, 2012
Debate sobre la educación (I)
25 Abril, 2012

EL FUEGO DE LOS ORÍGENES

Por: Chema Caballero |

Publicado anteriormente en BLOG “África no es un país” de el periodico El Pais

¿Qué es la tradición africana? ¿Existe una cultura tradicional africana? ¿Qué es lo tradicional en Congo-Brazzaville, tu país, por ejemplo, para ser más concretos? Le pregunto al profesor Emmanuel Dongala. Él me mira, medita, baja los ojos hacia la revista de Mundo Negro que tiene entre las manos, me vuelve a mirar y me dice: No lo sé, todo está mezclado, ya no hay nada puro. Las culturas y las personas están siempre en movimiento y cambian, no sería capaz de decirte qué es lo tradicional de África o de mi país o de mi gente.

La pregunta me surgía de la lectura de su libro El fuego de los orígenes, en el que Dongala cuestiona, continuamente, el mundo tradicional africano y desmonta muchos mitos para, después de bastantes páginas, preguntarnos si podemos vivir sin nuestras raíces, sin saber de dónde venimos, aunque no sepamos a dónde vamos.

Mandala Mankunku (el que derriba a los poderosos), el protagonista que descubre la inutilidad de los antepasados, los regentes de la tradición, que pasa toda la novela debatiéndose sobre si someterse a la tradición o pasar de ella, cuando se encuentra viejo y cansado regresa a su lugar de nacimiento y no puede hacerse a la idea de que los antepasados estuvieran “enterrados y bien enterrados, y que ya no eran los regentes de ese nuevo mundo tecnocrático”.

Conversamos en un aula de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Madrid, antes de que comience la conferencia, organizada por Casa África, que ha venido a impartir. Siempre me gusta volver a mi Universidad y ver que, después de 28 años, las buenas tradiciones continúan: el césped estaba lleno de gente tomando el sol, bebiendo cerveza Mahou, jugando a las cartas, besándose o simplemente charlando. Los pasillos de la facultad casi vacios y en la conferencia muy pocos alumnos (imagino que no daban créditos por asistir a ella).

Emmanuel Dongala en la UAM. Foto Chema Caballero.

¿Cómo definirías al África de hoy, del siglo XXI? Contradictoria, me responde. Por un lado vemos que muchas cosas se están moviendo en la dirección correcta, que están cambiando para bien, pero otras parecen que retroceden, que van a peor. África siempre está enredada en este dilema, se balancea hacia adelante y hacia atrás. Mira lo que acaba de pasar en Malí, un país que era ejemplo de democracia y los militares han dado un golpe de estado. Por otro lado, fíjate en Senegal, las elecciones han provocado un cambio pacífico de presidente. Senegal marca el camino a seguir, pero al mismo tiempo tenemos que convivir con situaciones como la de Malí.

¿Está África preparada para la democracia? Le pregunto. Por supuesto que África está preparada para la democracia, me responde. Pero esta no es cuestión de magia sino que se necesita trabajar todos los días para construirla. Por unos momentos queda en silencio, mira como distraído y luego prosigue: África no está fuera del mundo, tiene los mismos problemas, las mismas soluciones, las mismas reglas sociales que el resto del mundo.

Sin embargo, parece que los africanos no saben resolver ninguna diferencia sin echar mano de la violencia, le provoco. No, no es verdad, eso es lo que se cuenta aquí, pero no se recurre a la violencia más de lo que se hace en Europa o en América.

El fuego de los orígenes plantea estas y muchas otras cuestiones, que, en definitiva, son las mismas que han acompañado al ser humano desde su aparición sobre la tierra: ¿es el progreso una huida hacia adelante?, ¿puede el ser humano sobrevivir a la angustia de la nada?, ¿es justa una sociedad que no acepta las diferencias?, ¿es el amor más fuerte que las leyes?, ¿quién o qué nos otorga el título de humanos?… De ahí el título de la novela. Aunque es algo que no se puede explicar, que hay que leer para entender.

Estación de autobuses de Brazzaville. Foto virtualturist

Una historia que recorre la colonización y la independencia de África para afirmar que el presente está en manos de los jóvenes que no tienen miedo y para los que “nada les era ya imposible”.

Emmanuel Dongala cree firmemente que los jóvenes de las ciudades serán los que consigan cambiar África. Ellos están educados, tienen acceso a las nuevas tecnologías, ven en televisión los mismos partidos y escuchan la misma música que cualquier joven de Europa. Ellos tienen la información y al mismo tiempo viven la frustración: no tienen luz, no tienen agua corriente, no pueden seguir estudiando, no encuentran trabajo… Son los jóvenes urbanos, no los de las zonas rurales, los que están expuestos a todas las novedades, los que viven en un mundo que está continuamente cambiando. Es una raza nueva, muchos de ellos ni siquiera hablan la lengua de su gente. Por ejemplo, en Brazzaville la mayoría solo habla lingala, una lengua que no pertenece a ningún grupo étnico, y no quieren saber lo que pasa en las aldeas del interior o conocer las tradiciones que los ancianos se empeñan en mantener.  Este es un cóctel que va a estallar en cualquier momento. Espero que sea de forma positiva, porque hay mucha frustración. Serán ellos los que cambien a África para mejor, insiste.

Este escritor y doctor en físicas es famoso por la respuesta que da cuando se le pregunta que por qué escribe. Él responde siempre con la misma pregunta ¿por qué la gente hace el amor?

Yo oí hablar de él por primera vez en la selva del Tonko Limba, en Sierra Leona, cuando una tarde calurosa  apareció un coche envuelto en el polvo rojo del camino y de él se bajo un francés que decía llamarse Jean-Stéphane Sauvaire. Había llegado hasta allí para pedirme que leyera el guión que había escrito para su próxima película: Johnny Mad Dog. Me dijo que como iba sobre menores soldados quería saber si la historia era creíble. Tambié me comentó que se había inspirado en la novela del mismo nombre escrita por Emmanuel Dongala. En mi siguiente viaje a Europa busqué una copia y en el aeropuerto de Bruselas pude comprar una en inglés. Fue todo un descubrimiento para mí, un autor lleno de pasión que sabe desgranar el día a día de África como muy pocos pueden hacerlo. Evidentemente, me quedo con el libro.

Él no parece estar del todo contento con la película, pero tampoco le disgusta. Lo que menos le gustó fue que eliminaran la historia de amor entre el protagonista y la chica, eso le daba un aspecto más humano a Johnny, me dice.

Es tiempo de terminar la charla, la conferencia va a comenzar, así que hago mi última pregunta: ¿Hacia dónde camina África? Emmanuel Dongala sonríe y me dice que debemos ser optimistas a pesar de que el panorama no esté claro. Hay signos que nos ayudan a pensar que las cosas irán a mejor, algunos países están haciendo bien, la economía está mejorando, son los jóvenes los que están haciendo posible todo esto, por lo tanto no podemos más que ser optimistas.

Antes de despedirnos le pido que me firme mi ejemplar de El fuego de los orígenes y escribe, en castellano: “Por mi amigo CHEMA, el libro de nos orígenes”.

Os dejo con un vídeo que recoge una lectura suya de algunos pasajes de su libro Little boys come from the stars, en inglés, vale la pena escucharlo hasta el final.

Emmanuel Dongala, El fuego de los orígenes. Barcelona, El Cobre Ediciones, 2009.